Mashiaj“11 Yo, yo Yejová, y fuera de mí no hay quien salve.” “1 El Espíritu de Adonay Yejová es sobre mí, porque me
ungió Yejová; hame enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos,
a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los
cautivos, y a los presos abertura de la cárcel; Mashiaj es la palabra hebrea para Mesías que significa El Ungido. “15 Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la
simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” Elojim promete en el principio que enviaría a Mashiaj de la simiente de la mujer, el cual vence a la simiente de la serpiente. “7 Entonces habló Yitzjak/Isaac a Abrajam su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió:
Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Abrajam profetiza que “Elojim mismo se proveerá de Cordero”, esto es que Elojim mismo es Mashiaj (El Cordero) y que El Cordero tenía que ser sacrificado para expiar los pecados del hombre. “10 Vosotros sois mis testigos, dice Yejová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis
y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado El, ni lo será después de mí. En el verso 10 “mi siervo que yo escogí” se refiere a Mashiaj, y nos llama por testigos para que entendamos que es Yejová mismo que tomó forma humana. “13 Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad,
y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice Yejová. En este pasaje sobre Mashiaj se afirma sin lugar a dudas que es Yejová encubierto. “25 Así empero dice Yejová: Cierto, la cautividad será quitada al valiente, y la presa del
robusto será librada; y tu pleito yo lo pleitearé, y yo salvaré a tus hijos. En el verso 25 Elojim promete que seremos redimidos y que es nuestro Abogado y Salvador. En el verso 26 Elojim promete dar el pago a nuestros enemigos, y declara que todos llegaremos al conocimiento de que Él mismo es nuestro Salvador y Redentor, nuestro Mashiaj. “24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados: porque si no creyereis que
Yo Soy, en vuestros pecados moriréis.” – Yeshua “1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de
Yejová? El profeta Yeshayaju/Isaías describe el sufrimiento del Mesías. En el verso 7 se vuelve a comparar a Mashiaj con un Cordero llevado al matadero por causa de nuestros pecados. “1 Elí, Elí, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? David también describe los sufrimientos del Mesías. En el verso 16 se indica que sus manos y sus pies serían traspasados como sucede con los que son clavados en una cruz. “6 Y le preguntarán: ¿Qué heridas son éstas en tus manos? Y
Él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.” “10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de
Yerushalayim/Jerusalén, espíritu de gracia y de oración;
y mirarán a mí, a quien traspasaron, y harán llanto sobre Él, como llanto sobre unigénito,
afligiéndose sobre Él como quien se aflige sobre primogénito.” Zacarías profetiza sobre la segunda venida del Mesías en la cual la casa de David finalmente reconoce a Yeshua. También podemos observar que Mashiaj está encubierto a la casa de David hasta que Mashiaj derrame Espíritu de gracia y oración sobre ellos para que puedan ver. “8 Yosef, pues, conoció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron.” “4 Entonces dijo Yosef á sus hermanos: Llegaos ahora á mí. Y ellos se llegaron.
Y él dijo: Yo soy Yosef vuestro hermano el que vendisteis para
Mitzrayim/Egipto. Cuando los hermanos de Yosef llegan a Mitzrayim/Egipto a comprar provisiones no lo reconocen la primera vez. Es en el segundo encuentro que Yosef se muestra a sus hermanos. Lo mismo sucede con la tribu de Yejuda y Yeshua. “25 Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar
a Yerushalayim/Jerusalén
hasta el Mesías Príncipe (hebreo Mashiaj Naguid), habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornarase
a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Recordemos que en el tiempo de esta profecía el santuario había sido destruido y la casa de Yejuda habitaba en babilonia, por eso habla de restaurar y edificar a Yerushalayim/Jerusalén. Daniel profetiza que el Mesías habría de venir la primera vez y morir, después de su muerte el santuario y la ciudad de Yerushalayim/Jerusalén serían destruidos nuevamente. Conclusión El Mesías prometido desde el principio por la Palabra de Elojim es el mismo Yejová que habría de tomar forma humana para habitar entre nosotros y efectuar el sacrificio perfecto para el perdón de nuestros pecados. Yeshua cumplió con las profecías que están escritas sobre el Mesías, incluyendo el sacrificio necesario para nuestra redención. Por esto entendemos que Yeshua es Adonay. “Shema Yisrael, Adonay Elojeynu, Adonay Ejad” Shalom |